sábado, 14 de mayo de 2011

Manchester United, el club más laureado del fútbol inglés


LONDRES.

El Manchester United se convirtió hoy en el club más laureado de la Liga inglesa al alcanzar su decimonoveno título y superar así al Liverpool, en la primera temporada con el mexicano Javier Hernández, ‘Chicharito’, entre sus filas.

A falta de una jornada para cerrar el campeonato, los "diablos rojos" se aseguraron esa gloria con un empate 1-1 en casa del Blackburn Rovers, tras un penalti conseguido además por el latinoamericano y ejecutado con acierto por Rooney.

Este club del norte de Inglaterra, el más antiguo del mundo con 133 años de historia, quiso cerrar en abril de 2010, antes del Mundial de Sudáfrica, su acuerdo con el Chivas de Guadalajara para tener a "Chicharito" como entre sus opciones ofensivas a partir del 1 de julio, aproximadamente un año después de perder a Cristiano Ronaldo en el traspaso más caro de la historia (95 millones de euros con destino al Real Madrid).

La campaña que hoy termina para el Manchester, pese a su irrelevante prueba de la próxima semana ante el Blackpool, ha estado marcado por fiel permanencia en el liderato. El 20 de noviembre desbancó al Chelsea de ese podio gracias a una arrasadora victoria por 7-1 ante el Blackburn Rovers, precisamente el mismo equipo que hoy permitió su coronación.

Desde entonces, el Arsenal ha sido su más cercano perseguidor, pero perdió sus esperanzas para el título el 1 de mayo, al caer derrotado frente al ya campeón de Liga en el Emirates (1-0).

A diferencia de la temporada anterior (2009-2010), en la que el Chelsea ganó el campeonato por la diferencia de un solo punto y en la última jornada, el Manchester pudo cantar este año el alirón en la décimo séptima semana del calendario liguero, lo que indica que todavía podría aumentar sus actuales 77 puntos.

Se trata de una suma bastante baja de enteros en comparación con los 86 conseguidos por los "blues" la campaña anterior o por este mismo equipo, el Manchester, al ganar la Liga en 2008-2009 con 90 puntos.

Igualmente, le han sido útiles al Manchester para lograr su duodécimo título en dieciocho años. Ryan Giggs y Paul Scholes, que se unieron a las filas del equipo en 1990 y 1991, respectivamente, han vivido y disfrutado todos ellos. Gary Neville, que empezó a militar en el club también en 1991, ya no formó parte hoy de la plantilla activa que celebró el éxito, pues anunció su retirada a mitad de esta temporada.

Otro emblema de este club, propiedad del estadounidense de origen judío Malcolm Glazer y su familia, es el hombre que mastica chicle durante cada partido del Manchester. Sir Alex Ferguson celebrará el 31 de diciembre próximo su 70 aniversario y cumplirá un cuarto de siglo como técnico del United el 7 de noviembre, cuenta ya con diez títulos de Liga en su vitrina.

Lo mejor de todo es que Ferguson podría conducir este año a un "doblete" histórico, objetivo que perseguirá al enfrentarse al Barcelona en la final de la Liga de Campeones el 28 de mayo en Wembley.

Un resultado favorable ese día entregaría a Ferguson la tercera Copa de Europa (después de las de 1999 y 2008) y la cuarta al club, que también cuenta con la de 1968.

Después de esta hazaña, el Manchester vuelve a instaurar su poderío en la tabla de la Premier League, en la que flojeó el año pasado al dejar escapar la oportunidad de proclamarse campeón por cuarta temporada consecutiva, desde la acontecida en 2006-2007.

En aquel momento terminó con 89 puntos, seis más que el segundo clasificado, el Chelsea, equipo junto al que volvió a agonizar en la carrera por el título el año siguiente, cuando el conjunto de Ferguson sacó de nuevo ventaja con 87 puntos sobre 85.

Ya en la temporada 2008/2009 y con Cristiano Ronaldo convertido en el extremo con más goles marcados en una misma temporada para el Manchester, al superar en la anterior campaña la marca del célebre George Best (32 goles durante la temporada 1967-68), el club volvió a llevarse el trofeo de Liga a casa.

Dos años después, una plantilla combinada con veteranía y juventud, ha devuelto hecho posible otra alegría más para la afición de Old Trafford. Nombres claves de la selección inglesa como Rio Ferdinand y Wayne Rooney, la pareja de mellizos y laterales brasileños Rafael y Fabio Da Silva, el ecuatoriano Antonio Valencia, el gran goleador Dimitar Berbatov y la revelación del momento, Javier Hernández, han formado parte de ese decimonoveno título.

jueves, 12 de mayo de 2011

Las diez claves del título de Liga del Barsa


El Barcelona de ‘Pep’ Guardiola se ha adjudicado hoy matemáticamente su tercera liga consecutiva, en un campeonato en el que los azulgranas han mostrado varios factores imprescindibles para alcanzar el éxito.

Estas son las diez claves:

- Valdés: El guardameta catalán va camino de su cuarto Zamora -el tercero consecutivo-, que le acredita como portero menos goleado de la Liga española. Valdés ha demostrado una temporada más que es el primer atacante del Barça con los pies, y que sus reflejos e intervenciones le sitúan en condiciones de disputarle la jerarquía de mejor cancerbero del mundo al madridista Iker Casillas. Un seguro incuestionable bajo palos.

- Defensa: El éxito de Valdés no sería posible sin una defensa de hierro. El líder de la retaguardia azulgrana ha sido sin duda alguna Gerard Piqué, omnipresente tanto en la destrucción como en la creación. El capitán Carles Puyol ha sido clave mientras las lesiones le han respetado, si bien su baja ha servido para descubrir a una de las sorpresas del año: la reubicación del argentino Javier Mascherano como central, donde ha demostrado rapidez, colocación y un sentido táctico perfecto. En las bandas, Alves ha vuelto a demostrar que es incansable y un extremo más -catorce asistencias de gol por ahora-, y en el lateral izquierdo Abidal, Adriano y Maxwell se han repartido con acierto los minutos.

- Tridente Busquets, Iniesta, Xavi: La fábrica de juego de los azulgranas ha pasado por este tridente formado íntegramente en La Masia. Busquets en su faceta más de barrer y recuperar, Xavi creando fútbol e Iniesta inventándolo. Además, el manchego se ha prodigado más que nunca como goleador este año, suma 8 dianas en Liga, una de sus pocas asignaturas pendientes.

- Messi: Todos los adjetivos son pocos para definir al astro argentino. Lleva 31 goles en Liga, 19 asistencias, y una relevancia en el juego que es incalculable. Su temporada vuelve a ser para enmarcar en una delantera que ha sostenido él con la ayuda del debutante azulgrana David Villa y de Pedro Rodríguez, también decisivos con sus goles - 18 acumula el asturiano y 13 el tinerfeño-.

- Guardiola: La batuta de este Barça la ha llevado el técnico Pep Guardiola. Ha imprimido por tercera temporada consecutiva su sello de buen juego, posesión, presión, concentración y humildad.

- Cantera: El Barça de Guardiola ha apostado en todo momento por la cantera, con un once tipo en el que figuraban hasta ocho jugadores surgidos de la Masia: Valdés, Puyol, Piqué, Xavi, Iniesta, Busquets, Pedro y Messi. Además, cuando las lesiones lo han requerido el filial ha nutrido de futbolistas al primer equipo, como Andreu Fontàs, Thiago Alcántara o Martín Montoya.

- Juego de salón: Los azulgrana han mostrado al mundo su mejor versión de control del balón y juego bonito. La posesión, el dinamismo y las combinaciones a uno o dos toques han sido una constante. El Barça ha demostrado que el buen juego no está reñido con la consecución de los títulos, sino que es el camino más atractivo para llegar hasta ellos.

- Buenos resultados en casa y a domicilio: El Barça prácticamente no ha notado ninguna diferencia a nivel de resultados al jugar en casa ante su afición o hacerlo en cualquiera de los otros 19 campos de Primera División. En el Camp Nou tan sólo se ha dejado un empate y una derrota, mientras que fuera únicamente ha perdido en San Sebastián y ha cedido tres empates.

- Preparación física: Guardiola ha sabido administrar con éxito una de las plantillas más cortas de Primera División. A pesar de las lesiones de hombres clave como Puyol o Abidal, el técnico siempre ha encontrado recambios dentro de la plantilla o en el filial. El equipo no se ha desfondado en este tramo final a pesar de la carga de minutos acumulada.

- El factor Abidal: El drama de Éric Abidal, al que se le detectó un tumor en el hígado cuando estaba en su mejor momento, impulsó aún más la comunión entre afición, vestuario y cuerpo técnico. Un incentivo más en la misión de conseguir el máximo número de títulos.

El uno por uno del tricampeón de la Liga Española


Víctor Valdés: Un seguro de vida durante esta temporada. Sereno, maduro y encima cada vez juega mejor con los pies. Sumará su cuarto Trofeo Zamora -tercero consecutivo-, lo que confirma que se encuentra en el mejor momento de su carrera.

Dani Alves: Los problemas con su renovación no afectaron su rendimiento. Revolucionado, precipitado, despistado a veces atrás y aun así es, de largo, el mejor lateral derecho del mundo. Su velocidad, frescura y capacidad para sorprender llegando desde atrás y asistiendo a sus compañeros (catorce pases de gol hasta ahora) es fundamental para el juego ofensivo de este Barsa.

Gerard Piqué: Lo mejor de él se vio al principio de temporada y también en la parte final. Por la mitad del curso, la ausencia de Puyol -su inseparable compañero en el eje de la zaga- y las noticias sobre su vida privada, relativas a su noviazgo con la cantante colombiana Shakira, no le ayudaron a mantener su mejor nivel.

Carles Puyol: El equipo lo nota, y mucho, cuando no está. Una tendinitis en la rodilla le dejó fuera de juego tres meses de competición. Luego, regresó para ayudar a sus compañeros en esta recta final y contagiarles su intensidad competitiva en cada partido.

Eric Abidal: Su mejor temporada de azulgrana se vio frenada por culpa de un tumor en el hígado del que tuvo que ser intervenido. Hasta entonces, el francés había demostrado ir sobrado de facultades, tanto en el lateral zurdo como de central. Mes y medio después de operarse volvió a vestirse de corto. La mejor noticia para el vestuario de toda esta campaña.

Sergio Busquets: Aunque no ha hecho partidos tan brillantes como la pasada temporada, sí que ha sido más regular. Además ha sacado de más de un apuro a Guardiola jugando de central.

Xavi Hernández: No ha rayado, ni mucho menos, al nivel del año pasado, fundamentalmente por un problema en el tendón de Aquiles que le obligó a dosificarse la primera mitad de la temporada. Sin embargo, en los partidos clave ha aparecido, como siempre, para guiar al equipo.

Andrés Iniesta: El gol del Mundial ha supuesto para él una catarsis futbolística. Una temporada sin apenas lesiones le ha permitido brillar, bien como el complemento ideal de Xavi en la medular, bien como hombre desequilibrante en el flanco izquierdo del ataque. Además lleva marcados ocho goles, su asignatura pendiente.

Pedro Rodríguez: Acumula trece goles en el campeonato, lo que es una cifra nada desdeñables. Lo que sucede es que el canario había malacostumbrado a todos después de la exhibición de la pasada campaña. Un par de lesiones, al principio y al final de temporada, tampoco le han ayudado han mantener el nivel.

Leo Messi: No hay mucho que decir sobre el 'crack' argentino. Sus 31 goles en Liga y sus 52, ambos provisionales, en este curso hablan por sí solos. A eso hay que añadirle diecinueve asistencias, igualmente provisionales, en el torneo de la regularidad y un compromiso en defensa nunca visto hasta ahora. Sus números son de otra galaxia. Siempre al rescate del equipo, decisivo en los momentos clave, un futbolista que no se esconde jamás. Si no lo es ya, poco le falta para ser el mejor de la historia.

David Villa: Se adaptó rápido a lo que Guardiola pedía de él y a las necesidades del equipo pero, aunque ha marcado por el momento dieciocho goles en Liga, su recta final de temporada ha sido ciertamente discreta. Al 'Guaje' se le ha mojado la pólvora cuando el equipo más necesitaba de sus goles.

Adriano Correia: Tuvo poca participación al inicio de temporada. De menos a más, el brasileño empezó a entrar en el equipo por los problemas físicos de Maxwell y Abidal e iba como un tiro cuando sufrió una lesión muscular justo en la recta final.

Gabi Milito: Los problemas musculares que ha arrastrado durante todo este curso han lastrado su rendimiento. Guardiola no ha confiado en él y el argentino incluso estuvo a punto de marcharse en el mercado de invierno porque necesitaba minutos para disputar la Copa América con Argentina. En el Barsa no los ha tenido. Fuera de forma, siempre ha sido la última opción del técnico para el eje de la zaga.

Javier Mascherano: Empezó como discreto sustituto de Busquets en el pivote defensivo y ha acabado consagrándose como central. Su rendimiento ha ido a más con el paso de los meses hasta convencer a todo el mundo de que es un jugador más que válido para jugar en el Barsa. Su oficio en el campo y en la sala de prensa lo avalan.

Maxwell Scherrer: Las lesiones musculares no le han permitido tener continuidad. En cuanto a protagonismo, ha completado su temporada más discreta de azulgrana. No obstante, siempre que ha jugado ha cumplido.

Seydou Keita: En la misma línea que Maxwell. Guardiola le ha dado menos minutos que en anteriores temporadas y el maliense ha desempeñado un papel secundario en la consecución del título.

Bojan Krkic: Gafado ante el gol, cuando por fin logró liberarse y empezó a tener un papel relevante en el equipo, se rompió el ligamento de la rodilla. Una temporada en la que ha visto frenada su progresión.

Thiago Alcántara: La próxima temporada será jugador del primer equipo de pleno derecho. En esta, Guardiola lo ha utilizado para dar descanso a sus jugadores cuando la plantilla ha ido justa de efectivos. Una decena de partidos, un puñado de detalles de calidad y un par de goles para enmarcar. Si no se tuerce, va para 'crack'.

José Manuel Pinto: El portero de la Copa, este año también ha podido jugar cinco partido de Liga a causa de una pequeña lesión de Valdés. No es tan seguro como el meta de L'Hospitalet, pero no se puede decir que el equipo se haya dejado algún punto por su culpa.

Jeffren Suárez: Lesiones musculares, luxaciones de clavícula... su temporada ha transcurrido entre un rosario de lesiones. El canario no ha tenido suerte en el Barça. Esta campaña, solo ha podido participar en seis partidos de Liga, aunque siempre será recordado por el hombre que marcó el quinto tanto azulgrana en el 5-0 al Real Madrid.

Ibrahim Afellay: Llegó en el mercado de invierno procedente del PSV, a cambio de 3 millones de euros. Se adaptó más rápido de lo esperado y cada vez ha ido participando más del juego. Su papel como revulsivo en las segundas partes ha sido más que aceptable.

Andreu Fontás: El central subió del filial para reforzar la plantilla tras la enfermedad de Abidal. Anteriormente, había jugado dos partidos de Liga completos, con una asistencia a Pedro ante el Almería incluida. Como ha sucedido con Thiago, su etapa en el Barsa B ya es historia.

lunes, 9 de mayo de 2011

No me puedo ir de Liga, es imposible: Edgardo Bauza



EL HERALDO

Descarten a Edgardo Bauza como técnico del Junior. El clamor y los sueños de la hinchada rojiblanca de contar con un entrenador que deje una huella como la que plasmó ‘El Patón’ en la Liga Universitaria de Quito, están frustrados de momento.

El argentino aseguró hoy, en diálogo con EL HERALDO, que en estos momentos le resulta totalmente imposible asumir las riendas de los ‘Tiburones’.

“Me halaga que la hinchada del Junior piense en mí, pero no me puedo ir de Liga, es imposible tengo contrato hasta diciembre del 2012 y no me puedo desvincular”, afirmó el rosarino, que es el preferido del público para reemplazar a Óscar Quintabani, que pronto dejará de ser el técnico del cuadro caribeño.

Bauza, exjugador del Junior y de exitoso paso por la escuadra ecuatoriana, expresó que ningún directivo rojiblanco le ha ofrecido el cargo de entrenador.

“No, la verdad es que no he hablado con ningún directivo”.

‘El Patón’ no descartó dirigir al Junior en un futuro. “Las cosas en este momento no se pueden dar, pero en algún momento nuestras vidas se pueden cruzar”, puntualizó.

Sir Alex Ferguson: El hombre que cambió la historia del Manchester United


Por David Ruiz Marull


Sir Alex Ferguson lo ha ganado todo. Y varias veces. El técnico escocés se ha asegurado un puesto destacado en el Olimpo de los entrenadores británicos junto a Matt Busby, Bill Shankly, Bob Paisley y Brian Clough. En Manchester nunca le olvidarán. Él fue quien cambió la historia del United.

Dos ‘Champions League’, 11 Ligas, 5 FA Cups, una Recopa, 2 Intercontinentales, 9 Supercopas inglesas, 4 Copas de la Liga y una Supercopa de Europa. Este es el palmarés de Ferguson al frente del Manchester United, un equipo con más de un siglo de historia que nunca había vivido una época de tanto esplendor.

El escocés nunca se cansa de ganar. Cerca de los 70 años, que cumple el próximo 31 de diciembre, tiene previsto seguir en Old Trafford aunque su equipo consiga el doblete esta temporada. "Voy a estar aquí el próximo curso", dijo el manager del United ayer mismo.

El éxito, sin embargo, también desgasta. Hace casi una década, Alex Ferguson estuvo a punto de abandonar los ‘Red Devils’. Era 2002 y estaba cansado, muy cansado. Pero su esposa le hizo cambiar de opinión. “Creo que ella pensó que pronto se hartaría de mí si estaba todo el día en casa", explicó el técnico.

Ferguson llegó al banquillo del Manchester United en 1986. Su club anterior, el modesto Aberdeen, llevaba varios cursos sorprendiendo en Escocia y en Europa (le ganó la Recopa al Real Madrid en 1982). El club del norte de Inglaterra necesitaba un revulsivo para acabar con años de decepciones en los que prácticamente no había conseguido títulos.

El Manchester United deambulaba por la zona baja de la tabla y los aficionados añoraban la época dorada de los Charlton, Best, Stiles, Law, … bajo la dirección de Sir Matt Busby. Ferguson llegó con una confianza absoluta en sus posibilidades y se marcó un objetivo de mucho nivel: acabar con el abrumador dominio del Liverpool.

Para ello contrató a futbolistas como Steve Bruce, actual técnico del Sunderland, y a Viv Anderson, que llegó procedente del Arsenal y que pasó a la historia por ser el primer futbolista negro que jugaba con la selección absoluta de Inglaterra. El Liverpool, sin embargo, no se sintió intimidado y continuó con su ‘dictadura’.

La falta de logros deportivos impacientó a los seguidores de los ‘Red Devils’. A esto se sumó que los futbolistas no estaban especialmente contentos con su duro técnico escocés. Le habían puesto el sobrenombre de “el secador de pelo” porque les gritaba tan de cerca que les secaba el pelo con el aire que exhalaba. En esta época comenzó la afición de Ferguson por lanzar botas o botellas a sus pupilos, una técnica que perfeccionaría con David Beckham.

En diciembre de 1989, el clima estaba muy enrarecido. Y ahí apareció la figura de Sir Bobby Charlton para ayudar el entrenador. El histórico jugador comparó el estilo ofensivo de Ferguson (que de joven había sido delantero del Glasgow Rangers) con el de Busby y calmó los ánimos de los aficionados.

Este analgésico propició el tiempo necesario para construir un nuevo equipo basado en la cantera, la misma base que utilizó Matt Busby para cimentar la escuadra que ganó la primera Copa de Europa para el United. Chicos de la casa como Giggs, Scholes, Butt, Beckham o los hermanos Neville empezaron a aparecer en las alineaciones de Ferguson y los trofeos fueron cayendo.

A la FA Cup y la Community Shield conseguidas en 1990 le siguieron una Copa de la Liga en 1992 y el título más esperado solo unos meses después: la primera edición de la Premier League, que acababa con 26 años de decepciones en el torneo de la regularidad.

Ferguson y Busby han protagonizado 39 de los 101 años de historia del Manchester United. Entre ambos, han ganado 48 de los 58 títulos de los ‘Red Devils. Matt logró 13. Alex, 35. Y quiere seguir sumando.

sábado, 7 de mayo de 2011

Pálido empate entre Junior y Medellín en Barbosa, Antioquia


Por William González Badillo
Twitter: @wigoSports

El equipo rojiblanco igualó hoy 0-0 ante el Deportivo Independiente Medellín en el estadio 'Los Búcaros' del municipio de Barbosa, Antioquia, y con este resultado prácticamente se despidió de toda posibilidad de clasificación a las semifinales de la Liga Postobón.

Fue un partido parejo y muy dinámico por parte de ambos equipos. Junior mostró un buen comienzo con manejo de pelota, creó varias opciones de gol, pero nunca tuvo la claridad para abrir el marcador.

El técnico rojiblanco Óscar Héctor Quintabani, que llevó una nómina alterna a territorio antioqueño, le dio hoy la oportunidad a Sherman Cárdenas de ser el líder del equipo y el volante santandereano respondió. Tomó la pelota, creo opciones y lidero todos los ataques del equipo rojiblanco.

De sus pies nacieron varios pases de gol, los cuales fueron desperdiciados por los delanteros Luis Carlos Ruiz y Víctor Cortés.

La oportunidad más clara del juego fue una excelente jugada colectiva entre Sherman y Julián Barahona que terminó en gol, pero el árbitro lo anuló por posible fuera de juego de Barahona.

El primer tiempo llegó a su fin con un Junior montado en el partido, pero que mostró mucha ansiedad al momento de concretar las múltiples opciones creadas.

Para la etapa complementaria el libreto fue el mismo. Junior aprovechó la cancha sintética del estadio Los Búcaros y puso la pelota al piso para tocar con seguridad ante la mirada de los jugadores antioqueños.

Sherman volvió a ser el líder y de sus pies nacieron 2 opciones claras desperdiciadas por César Fawcett y Braynner García. Otro remate del volante santandereano pasó cerca del pórtico defendido por el arquero ‘Brecas’ Castillo.

Con el pasar de los minutos Medellín reaccionó y se fue acomodando dentro del terreno de juego. Luis Fernando Mosquera tomó la batuta, junto a ‘Choronta’ Restrepo, y comenzaron a inquietar el arco ‘tiburón’.

El técnico Óscar Héctor Quintabani le hizo más fácil el trabajo al rival cuando decidió sacar a su mejor hombre, Sherman Cárdenas, para darle paso a Norvey Orozco. Desde ahí, Junior perdió profundidad y claridad con la pelota.

Medellín intentó en múltiples oportunidades, pero fue ahí donde emergió otra de las figuras del equipo barranquillero, el arquero Carlos Rodríguez. El ‘Peto’ sacó, por lo menos, 5 balones con destino de gol.

El tiempo pasó y Junior y Medellín nunca encontraron el camino del gol.

Con este empate ambos equipos sepultaron sus posibilidades de clasificación y desde ya piensan en realizar una mejor presentación en el segundo semestre del año.

viernes, 6 de mayo de 2011

Quintabani murió en su ley: manejando mal una gran nómina


Por William González Badillo

La lógica se dio, la máscara se cayó, por fin cesó la horrible noche, una muerte anunciada en esta columna desde hace varios meses se dio y Junior se despidió sin pena ni gloria de la Copa Santander Libertadores.

La era Quintabani terminó como tenía que hacerlo, en medio de una noche gris, opaca y llena de sobresaltos.

El técnico colombo-argentino murió en su ley, haciendo cambios incomprensibles, alterando a los jugadores en sus habituales posiciones y leyendo, una vez más, el juego de manera diferente al común de la gente.

En el fondo, respiré.  Siempre lo dije: La eliminación se veía venir, era apenas lógico que ocurriera. Nadie daba un peso por un equipo que nunca convenció, que al parecer apostó por un torneo, de dos en disputa, pero que al final se quedó, como dice el viejo adagio popular, “sin el pan y sin el queso”.

Quintabani saldrá, es un hecho, pero no la pondrá fácil, sabe que aquí en Barranquilla se mueve el dinero y que aún tiene contrato vigente con el club. Exprimirá, hasta donde pueda, la ‘tetica de oro’, es cuestión de lógica.

Los Char no aprenden y siguen malgastando su dinero en jugadores y técnicos innecesarios que llegan como héroes y salen como villanos. Pero al fin y al cabo es su dinero y hacen con él lo que deseen. Lo doloroso el manoseo que le dan ciertos personajes del fútbol a esta institución que es la consentida de una ciudad futbolera y que goza y sufre con los triunfos y las derrotas rojiblancas.

De fútbol, podemos hablar un largo rato. El partido ante Jaguares fue una fotocopia de lo visto últimamente. Un equipo desordenado en la cancha, sin ideas, sin claridad ofensiva, que no te da dos y tres toques seguidos. Un grupo con lagunas, que da muchas ventajas en defensa, mal entrenado, que no aprende de sus errores y que depende mucho de las individualidades, de lo que haga Bacca adelante, de lo que se invente Giovanni en el medio, de un remate de media distancia de Viáfara, de las tapadas de Viera, en fin. Anoche no se dio ninguna y Junior se fue humillado de la Copa Libertadores.

Como siempre, volveré a repetir mi frase favorita: los jugadores pasan, las instituciones quedan. Hay que pensar en el futuro, en rearmar este equipo, en plantearse nuevos objetivos, en apuntar en grande y esto no solo se realiza con proyectos serios, si no con arquitectos dedicados y comprometidos con la causa.

Y como dice una gran amigo juniorista: “Esto es Junior”. Aquí las cosas se ganan sufriendo, y si no se ganan, se vuelve a empezar y las ilusiones vuelven a renacer. Son pocos los que entienden estas cosas.

martes, 3 de mayo de 2011

Volvió a imponerse el fútbol y la estética


Por William González Badillo

Nadie lo puede negar y el que lo niegue no podrá tapar el sol con un dedo, imposible. El mejor equipo del mundo llegó a la final y espera rival, ojalá el Manchester United.

Ayer volvió a imponerse el fútbol, la estética, el arte, la magia, todo resumido en el triunfo de un equipo catalán que, pase lo que pase en la final, sigue haciendo historia.

Esta generación de jugadores es increíble. Como amante del buen fútbol podré decir que tuve el privilegio de ver a una de las mejores camadas de jugadores de la historia. Unos futbolistas que fueron capaces de romper todos los paradigmas, una camada que convirtió el buen fútbol en títulos, alegrías y objetivos cumplidos.

La final, será una historia diferente. Como siempre tendrán que luchar para obtener ese anhelado título, pero este equipo está preparado para todo, hasta para perder, así lo demostró luego de caer en la Copa del Rey. Como si nada se levantó, alzó la cabeza, visualizó lo que venía en el camino y le dio un golpe al Real Madrid donde más le duele, en el orgullo europeo, ahí donde la historia los coloca como reyes con 9 copas; si, en ese escenario, intocable para ellos, el ‘Barsa’ les volvió a dar cátedra de buen fútbol.

Atrás quedó el equipo ‘merengue’, sumergido en sus críticas y excusas improductivas, campeones, eso sí, de su propia Champions, esa que se gana fuera del campo con la boca, ahí siempre serán los reyes.

Ahora el ‘Barsa’ se centra en concretar la Liga, el mejor título de la temporada como lo llama, con toda razón, ‘Pep’ Guardiola. Y después la final de la Champions League ante un Manchester United guerrero y curtido en Europa o a un Schalke 04 milagroso y con carácter. Eso se decidirá hoy en Old Trafford.

Como lo dije en un escrito pasado. Es mejor cuando el Madrid se lo cree. Es en ese momento cuando el Barsa aduce de ese orgullo azulgrana, y a este equipo cuando lo picas, lo pagas.

Mi visión del partido en el Camp Nou

Los de ‘Pep’ Guardiola apelaron a su seña de identidad, el fútbol, frente a un rival que luchó con sus argumentos.

El partido que cerraba la serie de cuatro, nada tuvo que ver con los tres anteriores encuentros. Un Madrid con un dibujo más ofensivo y la necesidad de marcar pronto para alterar el estado de las cosas y un Barsa con el guión de siempre: posesión, control, sin alterarse.

Real Madrid hoy demostró que cuando quieren jugar al fútbol tienen muchísimos argumentos, pero no se lo creen aún, o más bien su técnico no quiere que sus propios jugadores se crean esa teoría, claro, le quita protagonismo y eso es lo que Mourinho menos quiere, donde él vaya es el rey, o el “puto amo” como dice Guardiola.

El Barsa lo tuvo claro. Sacó de su manual de estilo uno de sus artículos básicos, seguramente escrito por Johan Cruyff: “Defender con el balón. Si tú lo tienes, el rival no tiene opciones”. Y así, sin agobios empezó a dominar la situación.

Fue la lucha de la estética contra la épica. El ‘Barsa’ consiguió un gol, recibió otro y cuando necesitaba que el tiempo corriera fue matando el partido con suavidad, a base de control, ya sin arriesgar, intentando jugar en el campo contrario ante un Madrid que se fue quedando sin recursos, cada vez más consciente de que la suerte estaba echada.

Sigue la dictadura infantil de los niños de Guardiola, felices por volver a Wembley, el templo en el que sus padres se coronaron con el ‘dream team’.

Messi siempre, con o sin gol


Por Luis Martín
El País de España

Valdés para, Puyol impone, Xavi manda, Iniesta le da estilo y Messi lidera, a los 23 años, a un equipo inolvidable. Los cinco jugarán su tercera final de la Copa de Europa en Londres, aunque en el caso de Messi se perdiera la de París por lesión, como Xavi. Messi no marcó, pero a sus 23 años es difícil resistirse a su talento. Ayer el de Rosario jugó un partido enorme, pero eso casi ya no es noticia. Leo celebró el tanto como si lo hubiera metido él. Generoso hasta hartar, La Pulga brincó con sus botas naranjas por la gloria común. Seguramente por eso a su gloria no se le adivina el techo.

Da igual si no marca, porque lo suyo son más que goles. Lo demostró cuando empezó el partido trabajando en la presión como si fuera un obrero en vez de la estrella más grande del fútbol mundial, simplemente porque así lo exigía el guión. Messi corrió más de ocho kilómetros, lo que habla de su impresionante compromiso, porque no todos fueron para buscar el gol que no consiguió, muchos fueron para recuperar la pelota cuando la perdía el equipo.

Llegada la media hora, tan pronto Xavi e Iniesta encontraron la manera acercar el equipo al área, compareció ante Casillas y encadenó tres remates en tres minutos, que sólo la excelencia del mejor portero del mundo impidieron que terminaran en la red. Por culpa de su prodigioso regate se llevó Carvalho la primera tarjeta del partido; le enseñó la amarilla el árbitro belga a Xabi Alonso, ya en el segundo tiempo; barrió también Marcelo a Messi, y también fue amonestado; y finalmente, Adebayor le hizo otra falta, que también le costó ver la cartulina.

No debe resultar extraño que el argentino sea el jugador que más faltas recibe en lo que se ha jugado en la presente edición de la Champions: hay días en los que solo se le puede frenar triturando el reglamento. Así terminó, molido, después de recibir doce faltas.

Messi es tan bueno que hace daño incluso cuando no toca la pelota, como ayer, cuando dejó pasar un pase de Iniesta y Pedro se plantó solo ante Iker Casillas para marcar. Leo lo festejó como si lo hubiera marcado porque no necesita goles para ser señalado como el mejor, por mucho que los marque a porrillo.

Messi es el tercer goleador de la historia del Barcelona: después de marcar 52 goles en los 51 partidos disputados este curso, acumula 179 goles desde que debutó con el primer equipo, así que persigue a César (235) y a Kubala (196). Dos mitos. Sin querer, persigue récords que parecen insuperables. Por ejemplo: lleva 11 goles en los 12 partidos que ha jugado este año en la Liga de Campeones y está solo a uno del holandés Van Nistelrooy, que en la temporada 2002/2003, cuando jugaba en el Manchester United, marcó 12 goles en los 14 partidos que llevaron al conjunto inglés a conseguir el trofeo aquella temporada.

Ayer no marcó, pese a que tiró cinco veces a puerta, pero los dos goles de la ida en el Bernabéu, que sí fueron suyos, llevan al Barcelona a la segunda final europea en tres años. "Perdimos la eliminatoria en casa", asumió Casillas al final del partido, mientras Messi se abrazaba a Abidal, que ayer volvió a pisar un terreno de juego, tras haber superado un tumor de hígado. Tras la tremenda ovación del estadio, que coreó su nombre, fue manteado por sus compañeros. "Es un momento para disfrutar y celebrarlo, más si cabe porque lo hemos logrado ante un magnífico equipo. Hemos dado un paso importantísimo. Solo nos falta subir el último peldaño", concedió Iniesta tras el pitido final.

Tímido siempre, llegada la hora de celebrar, Messi se dejó llevar por el ambiente festivo del Camp Nou abrazado a Pedro y a Busquets. Estaba en la gloria. Desbordado por las emociones. Tanto que cuando parecía que se resistía a que asomaran más lágrimas, de emoción, por supuesto, apareció Pep Guardiola, su mayor protector, para darle un arrumaco. Messi es enorme, aunque no marque. Le basta con salir al campo y pedir la pelota.

domingo, 1 de mayo de 2011

Esa máscara pronto se caerá


Por William González Badillo

Nadie da un peso por este Junior. Lo observado ayer ante el Once Caldas es una muestra más de la impotencia futbolística que repliega este equipo en todos los estadios del fútbol colombiano, incluyendo el antes invencible ‘Metropolitano’ de Barranquilla.

Cualquier equipo que venga a la ‘Arenosa’, llámese Atlético Huila, Envigado, Once Caldas, ‘Deportivo Tapita’ o ‘Atlético Peteréte’ nos pintarán la cara si mantenemos la misma parsimonia anímica y deportiva de los últimos encuentros.

Llega la Copa Libertadores y pareciera que medio despertaran de ese empave futbolístico, pero que va, es una simple máscara que pronto se caerá, y cuidado es este jueves cuando el equipo reciba a Jaguares de México por los octavos de final del máximo torneo continental.

Los mexicanos vienen sin presión, realizarán su trabajo sin importarles el qué pasará. Junior es el favorito y ellos seguro manejarán esa posición a su favor. Vienen de golear 4-1 a Monterrey en la Liga mexicana y dieron un aviso con ese amplio marcador. Por cierto, dos goles de Jackson Martínez, uno de los últimos verdugos de Junior.

Quintabani nunca encontró el equipo, los refuerzos —a excepción de Viera y quizás Páez (últimamente motivos extra deportivos lo tienen fundido) y Viáfara— jamás dieron resultados,  las directivas siguen dormidas en los laureles de la Copa Libertadores, los hinchas —con obvias razónes— ya no creen en el equipo y esa realidad se ve reflejada en las taquillas de asistencia al ‘Metro’, en los dolorosos ¡OLEEE! que le gritaron ayer a sus propios jugadores, o en los múltiples improperios que recibe el técnico Quintabani domingo a domingo.

¿Qué pasó? ¿Cuál es la solución? ¿Seguiremos viviendo de sobras futbolísticas? ¿Hasta cuándo soportaremos los cambios y las tácticas locas de Quintabani? ¿Los refuerzos despertarán? ¿Sherman algún día dirigirá? ¿Otálvaro y Juan David se acordarán algún día de que fueron laterales de Selección Colombia? ¿El ‘Ringo’ Amaya recuperará por fin un balón y aportará?

Nadie sabe las respuestas de estas simples preguntas, y de otras que quedaron en el aire, pero ya me he vuelto tan apático a este tema, que simplemente me dedicaré a apoyar a la ‘INSTITUCIÓN’, óigase bien, ‘INSTITUCIÓN’, que es lo único que es de Barranquilla. Los jugadores van y vienen, y la mayoría de los que vinieron, junto al técnico, pronto se irán, como tantos que han pasado sin pena ni gloria.

No sé qué pasará de aquí en adelante, quizás despierten ahora y terminen haciendo una Copa Libertadores presentable llegando más lejos de lo imaginado—lo dudo—, o quizás le digan adiós el próximo jueves. Ya con este equipo nada se sabe. Pero hasta la fecha, el nivel del Junior es paupérrimo y así siempre será motivo de crítica.
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