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viernes, 4 de febrero de 2011

Se cumplen 10 años del descubrimiento de Andrés Iniesta


‘Pep’ Guardiola lanzó el 5 de febrero de 2001 una profecía que diez años más tarde se ha cumplido al pie de la letra. Un joven de 16 años llamado Andrés Iniesta fue llamado por Llorenç Serrar Ferrer para entrenar con el primer equipo.
El entonces capitán del Barça ya estaba al corriente de la promesa que se estaba formando en La Masia y anunció a sus compañeros que “hoy he visto a un futbolista que sabe interpretar mejor el juego que yo, os acordaréis de él”. El paso del tiempo le dio la razón y, en buena parte, Guardiola es uno de los responsables de haber impulsado su carrera hasta convertirle en uno de los mejores jugadores del planeta.
Andrés tiene muy vivo en la memoria el recuerdo del 5 de febrero y también el de la víspera cuando “me avisaron en La Masia de que Serra Ferrer me había llamado para entrenar con el equipo. En principio no me lo creía, con 16 años y poder entrenar con ellos... me parecía algo increíble”. La primera idea instintiva que tuvo fue “llamar a mi familia y luego se lo dije a mis compañeros. Estaba nervioso, pero creo que pude dormir. Cuando me levanté y se acercaba el momento, la tensión iba saliendo”.
El manchego debía presentarse en los vestuarios del Camp Nou para cambiarse y recibir las consignas de Serrar Ferrer. Un trámite que para él no fue sencillo. “Recuerdo que no sabía cómo bajar al vestuario del primer equipo.
Me dirigí solo a la barrera de entrada al estadio donde estaba Calderón, el que era jefe de seguridad, y le comenté mi problema. En ese momento me dijo: ‘Espérate aquí y cuando venga un jugador del primer equipo, bajas con él’. El primero que llegó fue Luis Enrique y me subí a su coche”. Iniesta no olvida como el actual entrenador del Barça B ya tenía referencias de la joven promesa y le tranquilizó antes de entrar en la caseta. “Luis Enrique ya sabía que iba a entrenar con ellos. No sé si me había visto jugar alguna vez o lo había leído en algún periódico, pero me conocía y me trató muy bien”, relata.
El de Fuentealbilla estaba tan asombrado y alucinado que no se atrevió ni a mover los labios durante toda la mañana: “En todo el día no hablé nada. En el vestuario me quedé sentado, me cambié y lo miraba todo impresionado”. Su debut coincidió con el de dos compañeros que se quedaron por el camino como fueron “los brasileños Marcelo y Triguinho. Todos los jugadores tenían sus taquillas y nosotros nos colocamos en la zona en la que se cambian los jugadores que van subiendo, donde hay taquillas sin nombres”.
Luego tocó saltar al terreno de juego, donde Pep Guardiola analizó a un prometedor medio centro en el que vio madera suficiente como para ser un ‘grande’. Andrés no escuchó los elogios y, con la perspectiva de los años, subraya que “lo bonito es que ahora él pueda ser mi entrenador y yo su jugador. Era algo impensable hace diez años. Me fijaba en Guardiola porque junto a Laudrup eran mis ídolos de pequeño”.
Su padre José Antonio le llamó nada más terminar la sesión y como relata la información publicada por SPORT al día siguiente, el propio Andrés tuvo que tranquilizar a su progenitor: “Papá, que son normales”, fue su repuesta ante las baterías de preguntas en un día tan especial.
Si hace diez años pudo cumplir su sueño también fue gracias a Albert Benaiges, a quien aprecia “como si fuera un padre. Había fines de semana en los que quedaban muchas horas muertas y me iba a su casa, estábamos con su madre, íbamos al cine o a comer... Conmigo se portó fenomenal”.
Iniesta definió el trabajo de Benaiges como “espectacular” y reivindicó que “toda la gente que aporta su grano de arena, que da la vida por este club me rece un monumento”. El centrocampista asume la marcha de su mentor a final de temporada a Dubai “porque cada uno tiene su situación personal y si Albert lo ha decidido de esta manera, será porque es lo mejor”.

sábado, 8 de enero de 2011

Cantera del Barcelona: La fábrica de oro


Barcelona.
El secreto mejor guardado del Barcelona se esconde en las paredes de un viejo edificio de 1702: La Masía.
Las masías son casas típicas de Cataluña, usadas por pequeños agricultores del lugar que cultivaban las parcelas aledañas. Pero esta Masía es diferente. Sin ningún parecido con el hogar bucólico que fue un día.
Después de convertirse en almacén durante la construcción del Camp Nou, estadio del Barcelona, a mediados del siglo XX y servir posteriormente como sede social del club, una nueva Masía remodelada y acondicionada se convirtió en 1979 en una residencia para jóvenes talentos del fútbol español y mundial.
La Masía es hoy el ícono de la cantera del Barsa, en la que se criaron los españoles Xavi Hernández, Andrés Iniesta y el argentino Lionel Messi. Los tres son candidatos al Balón de Oro, que la FIFA anunciará el lunes en Zurich. El ganador del año pasado fue Messi, así que, pase lo que pase, el galardón se quedará por segundo año en la capital catalana.
Pocas veces, el premio más prestigioso a nivel individual en el mundo del fútbol se había interpretado como un reconocimiento colectivo. En este caso al Barcelona, su atractiva propuesta futbolística y su inagotable fábrica de talento.
“Es una generación de futbolistas que será difícil de repetir. Xavi, Leo (Messi) y Andrés (Iniesta), cuando salieron de jóvenes, no eran balones de oro. Lo han conseguido a través de sus trayectorias y de la paciencia que ha tenido el club con ellos", dijo el entrenador ‘Pep’ Guardiola poco después de anunciarse los finalistas. "Es un éxito terrible y de unas dimensiones incalculables", agregó.
Siete de los 11 titulares del Barcelona que ganaron la final de la Liga de Campeones al Manchester United hace dos temporadas en Roma estaban formados en la propia cantera del club, al igual que Guardiola. Nueve de los 23 futbolistas que dieron a España el primer Mundial de su historia en Sudáfrica 2010 provenían de la academia del Barsa, incluidos jugadores como el guardameta Pepe Reina o Cesc Fábregas, que triunfan en la Premier League inglesa en Liverpool y Arsenal, respectivamente.
El Barcelona vive la época dorada de su fútbol infantil y juvenil. Pero detrás de los Messi, Iniesta o Xavi existe el trabajo invisible de decenas de personas anónimas que integran la estructura formativa del Barsa, desde entrenadores y ojeadores hasta educadores. Sólo ellos conocen los años de esfuerzo y dedicación entre bambalinas y la cantidad de jóvenes que se quedan en el camino hasta que emerge una figura como la de Messi.
¿Existe una fórmula para el éxito?
El Barsa tiene la suya. Por un lado, una idea futbolística irrenunciable, basada en un sistema de juego idéntico que comparten todos los equipos, desde los más jóvenes hasta los mayores. Por otro, valores capitales para la formación de sus jugadores: felicidad, sacrificio y humildad.
Y los dos conceptos van inseparablemente unidos a la confianza.
"Lo que necesitan los jóvenes son oportunidades. Todo el mundo necesita su tiempo. Que en igualdad de condiciones, se apueste más por el jugador de casa que por el de fuera", resumió el ex futbolista del Barsa Guillermo Amor. "Los Xavi o Iniesta llevan diez años para llegar donde han llegado", añadió.
Más de 200 chicos, de entre 7 y 18 años, integran los 13 equipos de las diferentes categorías del fútbol base del Barcelona. Y todos, mejor o peor, juegan el mismo sistema que el Barsa de Guardiola: cuatro defensas, tres mediocampistas y tres puntas.
Además, se trabaja una filosofía de posesión del balón y ataque casi obsesivo vigente desde hace 30 años, pero que el holandés Johan Cruyff apuntaló durante su etapa como técnico del Barsa (1988-1996).
Según las estadísticas, más o menos generales, que maneja el Barsa, sólo un 10% o un 15% de sus canteranos llegará al menos a debutar en el primer equipo. Un 30-40%, con suerte, se dedicará profesionalmente al fútbol en otros clubes españoles o extranjeros. El resto, probablemente, nunca jugará al fútbol.
En La Masía residen 60 jóvenes deportistas de entre 11 y 17 años. Aquí crecieron Iniesta, Messi o Pedro Rodríguez, entre otros. En esta casa del siglo XVIII se respira barcelonismo. La vista de las ventanas da directamente al Camp Nou y en sus paredes cuelgan las orlas de todas las promociones salidas de La Masía. Más de 500 jóvenes desde 1979, entre ellos el propio Guardiola.
La vida en La Masía
La vida en La Masía no es sólo deporte. Los jóvenes van a una escuela de Barcelona por la mañana, entrenan por la tarde y también tienen clase de refuerzo por si fallan en alguna asignatura. El Barsa organiza charlas sobre educación sexual, drogas, les hablan de la fama, del esfuerzo.
"Estamos hablando de valores que, entre comillas, son innegociables. Que les harán mejores jugadores y mejores personas: respeto, compañerismo, humildad, sacrificio, implicación, compromiso", explicó. "Queremos que sean felices, pero que sepan esforzarse, que respeten por igual al entrenador y al cocinero, por poner un ejemplo".
Y con esa filosofía, el Barsa sigue evolucionando, según Folguera, sin dormirse en los laureles del Balón de Oro. En 2012, La Masía cerrará sus puertas tras más de 30 años al servicio de la cantera. Sus inquilinos se trasladarán a una nueva residencia, más moderna, con capacidad para 80 personas y situada en la ciudad deportiva del Barcelona. Los tiempos cambian, pero no las ideas del Barsa.

lunes, 6 de diciembre de 2010

La elección de Messi, Xavi e Iniesta es un homenaje al fútbol




Por William González Badillo
La elección de Lionel Messi, Xavi Hernández y Andrés Iniesta como finalistas al ‘Balón de Oro’ no es solo un reconocimiento al excelente año de estas tres estrellas, o al Barcelona, el mejor equipo del mundo en la actualidad, es un premio al fútbol que nuevamente ha sido justo con quien lo mima y hace de él el mejor espectáculo del mundo.
Los tres tienen méritos suficientes para llevarse ese anhelado trofeo. Esta vez, si lo ganan los dos españoles, sería el reconocimiento, por fin, a aquellos jugadores que trabajan callados, con humildad, que no tienen esa aurora de estrella mediática, pero que con su labor hacen de cualquier equipo del mundo una sinfonía de buen fútbol.
Por otro lado está Lionel Messi. El delantero argentino es el mejor del planeta sin discusión. En la temporada 2009-2010 rompió todas las estadísticas. Campeón y goleador de la Liga de España, goleador de la Liga de Campeones y máximo goleador de Europa. Su carrera sigue imparable, con tan solo 23 años tiene el planeta tierra a sus pies y el futuro le sonríe.
Nadie iguala el fútbol de ‘La Pulga’ azulgrana, pero esta elección por ser el año del Mundial tendrá un ingrediente especial: Andrés Iniesta y Xavi Hernández.
Campeones del mundo y figuras con la espectacular selección española, los dos cerebros azulgranas no terminan de sorprendernos. En realidad el fútbol está en deuda con estos dos jugadores y está es la oportunidad de homenajearlos.
Tengo que reconocerlo, si de mí dependiera se lo daría a Lionel Messi, pero estoy seguro que ‘Lio’ se llenará en el futuro de muchos balones de oro, porque talento, humildad y hambre de más triunfos tiene. Pero este año los homenajeados deben salir de España, el país que enamoró con su fútbol a todo el mundo.
Solo resta decir: ¡Gracias fútbol por ser tan justo!
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